Hola soy Sara Diego de 6ºA y ya me he registrado
Este fin de semana voy a escrbir cosas
Sara
sábado, 19 de marzo de 2011
viernes, 18 de marzo de 2011
Opinión sobre el cuento de Bucay
Me ha parecido muy interesante, el principio cuando te dice que mueren tantos niños y dejan ahí sus tumbas me ha dado muchas pena, pero al final cuando te dice que son todos los momentos que han vivido juntos, alegres.....Conclusión me ha gustado mucho.
Opinión sobre Bucay.
Me ha parecido una historia muy interesante, al principio que te hacían creer que habían niños muertos no me ha gustado mucho, pero cuando ya decían que era el tiempo feliz que habían vivido.......
En conclusión ha sido una historia que me ha gustado bastante, me gustaría leermela otra vez.
P. D. :¡Me ha gustado un montón!
En conclusión ha sido una historia que me ha gustado bastante, me gustaría leermela otra vez.
P. D. :¡Me ha gustado un montón!
Nuevo redactor
Hola, soy Gorka de 6ºA. Ya me he dado de alta como editor del blog. Este fin de semana escribiré la reflexión del cuento de Bucay. Un saludo a todos y haceros editores.
jueves, 17 de marzo de 2011
Ahora te toca a ti editar entradas en nuestro blog
Vas a recibir una invitación en tu correo para poder escribir desde casa o desde el cole en el blog.
Tenéis que leer este cuento y una vez leído debéis escribir en el blog una pequeña reflexión sobre el cuento. La reflexión debe incluír la intención de autor, qué nos quiere decir, qué enseñanza sacáis y vuestra opinión personal. A la derecha, en enlaces de interés, os pongo un enlace para que conozcáis más a este escritor. Ánimo a todos, que lo vais a hacer muy bien.
Cuento "El buscador" del libro "Cuentos para pensar" de Jorge Bucay
EL BUSCADOR
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos, que eran los de un buscador,contemplaran la escena tranquilamente. Quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … "Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días". Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía "Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas". El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No, ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
Tenéis que leer este cuento y una vez leído debéis escribir en el blog una pequeña reflexión sobre el cuento. La reflexión debe incluír la intención de autor, qué nos quiere decir, qué enseñanza sacáis y vuestra opinión personal. A la derecha, en enlaces de interés, os pongo un enlace para que conozcáis más a este escritor. Ánimo a todos, que lo vais a hacer muy bien.
Cuento "El buscador" del libro "Cuentos para pensar" de Jorge Bucay
EL BUSCADOR
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos, que eran los de un buscador,contemplaran la escena tranquilamente. Quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … "Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días". Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía "Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas". El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No, ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.
Nuestro carnaval
El día 4 de marzo se celebró la fiesta del carnaval en el colegio Santa Catalina.
Todos vinimos disfrazados de árboles, flores, animales...porque es el año de la biodiversidad y creemos que debemos colaborar para mantener un planeta sano.
Nos disfrazamos en el aula y desfilamos en el patio grande. Después, a las 11:00 tuvimos un rico y calentito chocolate acompañado de sobaos.
A las 12:00 la fiesta se animó mucho más porque era el turno de la sardina, que luciendo sus bonitos dibujos, se convirtió en ceniza junto a todos nuestros deseos.
Fue un alegre día en el que todos disfrutamos, el año que viene repetiremos.
Gabriela Molero 6ºA
Todos vinimos disfrazados de árboles, flores, animales...porque es el año de la biodiversidad y creemos que debemos colaborar para mantener un planeta sano.
Nos disfrazamos en el aula y desfilamos en el patio grande. Después, a las 11:00 tuvimos un rico y calentito chocolate acompañado de sobaos.
A las 12:00 la fiesta se animó mucho más porque era el turno de la sardina, que luciendo sus bonitos dibujos, se convirtió en ceniza junto a todos nuestros deseos.
Fue un alegre día en el que todos disfrutamos, el año que viene repetiremos.
Gabriela Molero 6ºA
jueves, 3 de marzo de 2011
miércoles, 2 de marzo de 2011
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